
UNA VISIÓN DE UNIDAD
La visión apostólica va por encima de toda clase de separación; la unidad de la iglesia hasta ahora ha sido algo un poco mecánico, provocado, inducido; la unidad que viene por medio de la unción apostólica, es una unidad que se expresa sobre bases de pacto, de honra, de reconocimiento humilde de interdependencia, de paternidad; es una unidad viva, como la unidad de las células en el interior del cuerpo humano.
En esta unidad los apóstoles, no las estructuras ni las denominaciones, serán los “nudos” de la red; el reconocimiento de la unción apostólica provocará una clase unidad desconocida, una unidad no formal, ni impuesta, una unidad de Dios.
Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. 9 (Y que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? 10 El que descendió, él mismo es el que también subió sobre todos los cielos para cumplir todas las cosas.) 11 Y él mismo dio unos, ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros, evangelistas; y otros, pastores y doctores; 12 Para perfección de los santos, para la obra del ministerio, para edificación del cuerpo de Cristo; 13 Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la edad de la plenitud de Cristo
EFESIOS 4:8-13 (Reina Valera 1909)
Lo que nosotros llamamos “Los 5 Ministerios”, son los dones (del griego doma) de Cristo a los hombres, dados para llevar a los santos hacia la madurez y el PLENO MINISTERIO, para manifestar el Cuerpo de Cristo hasta llegar a la unidad.