
* UNA VISIÓN DE CUERPO
La voluntad de Dios desde el principio ha sido manifestar al Hombre;
Dios creó al hombre para que fuera la expresión del Hombre; Adán falló y en su
lugar vino Jesús, el Hombre; después de Su Muerte y resurrección fue llevado a
los cielos, y desde allí vino a Su Iglesia para convertirla en Su Cuerpo, la
cual guarda una unidad vital con Él.
Así
también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adam en ánima viviente; el
postrer Adam en espíritu vivificante.
46 Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo
espiritual. 47 El
primer hombre, es de la tierra, terreno: el segundo hombre, que es el
Señor, es del cielo. 48 Cual
el terreno, tales también los terrenos; y cual el celestial, tales también los
celestiales
I CORINTIOS 15:45-48 (Reina Valera
1909)
Cristo es
nuestra paz. Él hizo de judíos y de no judíos un solo pueblo, destruyó el muro
que los separaba y anuló en su propio cuerpo la enemistad que existía. 15Puso
fin a la ley que consistía en mandatos y reglamentos, y en sí mismo creó de
las dos partes un solo hombre nuevo. Así hizo la paz. 16Él puso
fin, en sí mismo, a la enemistad que existía entre los dos pueblos, y con su
muerte en la cruz los reconcilió con Dios, haciendo de ellos un solo cuerpo
EFESIOS 2:14-16 (Dios Habla Hoy)
Estamos viviendo los tiempos de la manifestación del
Hombre, el cumplimiento del deseo de Dios desde
el principio; ahora ese Hombre es Su Cuerpo, la Iglesia, un Organismo
vivo que es la EXPRESIÓN MISMA DE CRISTO EN LA TIERRA. La visión apostólica es
por eso una visión de Cuerpo; no de un cuerpo mutilado, manifestado en parte,
sino de un cuerpo expresado en plenitud; la Iglesia, que es Su Cuerpo, es la
Plenitud del que lo llena todo en todo
Y sometió
todas las cosas debajo de sus pies, y diólo por cabeza sobre todas las cosas a
la iglesia, 23 La
cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que hinche todas las cosas en todos
EFESIOS 1:22-23 (Reina Valera 1909)
La plenitud entonces se manifestará cuando la Iglesia se manifieste como
Cuerpo; no hay que pensar que solo será posible hasta cuando Cristo vuelva,
pues la Iglesia es Su Cuerpo, cuando ella se manifieste, Él será manifestado;
por esta razón Dios ha puesto un profundo celo en el corazón de los apóstoles
por rescatar la verdad de la Iglesia como Cuerpo; esto romperá con el esquema
eclesial actual, el esquema de laicos y ministros que aún tiene mucha fuerza en
la experiencia de la iglesia, los restos de la estructura clerical que está
cayendo para dar paso a la manifestación del Cuerpo.